| Muchas personas no reconocen la visión que Dios ha puesto dentro de ellas porque no tienen una conexión vital con Dios. El propósito de Dios nunca cambia, y puesto que su propósito está entretejido dentro de nuestros deseos, nuestros propios caminos jamás van a ser la última satisfacción.
Dios proveyó salvación por medio de Cristo para salvar su voluntad y propósito en su vida. En realidad, Él dijo: “No voy a perder lo que te di al nacer que hicieras.” Él nos restaura para Él a fin de que podamos hacer las obras que tenía en mente para nosotros antes que el mundo empezara. No somos salvos por medio de hacer buenas obras, sino por el propósito de hacer buenas obras. Somos salvos para relacionarnos con Dios y cumplir nuestras visiones en la tierra.
Una vez que somos restaurados para Dios, recibimos su Santo Espíritu y podemos ver y entender la visión que Él ha puesto en nuestros corazones. La Biblia dice: “Derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios…”(2 corintios 10:5). Este versículo está hablando de ideas. Y continua diciendo: “…y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo”. Una idea que es contraria a la Palabra de Dios, o a la obediencia a los deseos de Cristo para su vida, no es idea de Dios. Usted debe separarla. La visión que Dios le da a usted siempre estará alineada con su Palabra.
Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras,
las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.
Efesios 2:10
Tomado del Libro Devocional Diario de Poder
Autor: Myles Munroe
Editor Agenda de Dios: Olman Rímola
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| Una conexión vital |
Martes, 20 de Diciembre de 2011 00:00
















