Fe en el poder de Dios
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Martes, 23 de Agosto de 2011 00:00
     En el antiguo testamento, la sangre del sacrificio de animales tenia el poder de expiación. Por consiguiente, cuando el sumo sacerdote ponía la sangre en los cuernos del altar, él debía creer que el poder de Dios era suficientemente grande como para expiar el pecado. Después que los sacrificios eran ofrecidos a favor del pueblo y que el macho cabrío era enviado al desierto, el pueblo tenia que creer que las ofrendas sacrificiales los limpiaba de sus pecados. Necesitaban tener fe en el poder de Dios para cumplir su promesa. Al requerirse que el sumo sacerdote rociara la sangre sobre los cuernos del altar. Creo que Dios estaba diciendo: “Quiero que confieses que Yo tengo el poder para hacer cualquier cosa que Yo haya prometido”.
     En el Antiguo Testamento, el poder de la sangre expiatoria duraba solamente un año. El sumo sacerdote regresaba cada año en el Día de la Expiación para ofrecer sacrificio. La muerte de Cristo en la cruz dejó obsoletos estos sacrificios de animales porque Él se sacrificó a si mismo una sola vez por todas las personas y para todos los tiempos: “Que no tiene necesidad cada día, como aquellos sumos sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y luego por los del pueblo; porque esto hizo una vez para siempre, ofreciéndose a si mismo” (Hechos 7:27). Ahora depende de nosotros creer en el poder de su sacrificio a favor nuestro.
 
Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios
crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.
Hebreos 11:6
 
Tomado del Libro Devocional Diario De Poder
Autor: Dr. Myles Munroe
 
 
Editor Agenda de Dios: Olman Rímola
 
 
 

 



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