| La economía mundial se encuentra en crisis. Pero los cristianos no pueden ser iguales a los del mundo ante la crisis y la inseguridad. Cuando el mundo se lamenta y se queja, los cristianos deben postrarse delante de Dios. Así hizo Moisés cuando Israel estuvo a punto de ser destruido ante el Mar Rojo. La salvación de la destrucción de la ciudad de Nínive por sus pecados fue por la oración con clamor y ayuno. Cuando Lincoln estuvo a punto de perder en la guerra entre los estados del Norte y Sur, proclamo días de ayuno a nivel nacional y comenzó a orar. Cuando todo Corea del Sur se encontraba a punto de ser conquistado por Corea del Norte, los pastores y hermanos se reunieron en las iglesias y oraron clamando a Dios con lágrimas. Y en la misma dirección de las lágrimas, se dirige también el destino de la nación.
Dios es el único que nos puede salvar de la crisis. Esta es la verdad que hemos de comprobar, y a la cual nos debemos aferrar mediante la oración en medio de la crisis en la que nos encontramos. Dios desea que cuando sus hijos se encuentren ante alguna crisis, se postren delante del Señor y su espíritu gima. Ahora es tiempo de que los creyentes oren derramando lágrimas por su patria amada, para que se vuelva a levantar. Por medio de la oración, en esta tierra llena de codicia y en donde con dinero se puede hacer de todo, que Dios envíe su péndulo de justicia y pueda soplar aliento de vida divino en todos los rincones del mundo, y esta nación será utilizada como instrumento que termine la misión mundial.
Bienaventurada la nación cuyo Dios es Jehová,
El pueblo que él escogió como heredad para sí.
Salmos 33:12
Tomado del Libro Tiempo con Dios
Autor: Jeong-hyeron
Editor Agenda de Dios: Olman Rímola
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| Oren por la nación |
Martes, 24 de Mayo de 2011 00:00
















